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Ciencia y tecnología aplicadas a la atención de crisis humanitarias, hambre e inseguridad alimentaria.

El proyecto de Ciencia y tecnología aplicadas a inseguridad alimentaria y crisis humanitarias, es una iniciativa de soporte e innovación tecnológica, basada en la mejor información científica y pertinencia cultural, que se enfoca en llenar vacíos y necesidades para atender emergencias y crisis humanitarias, con énfasis en inseguridad alimentaria aguda.

Este proyecto está diseñado para establecer mecanismos de monitoreo, alerta temprana, atención de crisis humanitarias y casos de inseguridad alimentaria, especialmente aguda, así como su seguimiento de mediano y largo plazo.

Las primeras acciones serán encaminadas hacia la inseguridad alimentaria aguda, esto bajo el entendido que la inseguridad alimentaria es un fenómenos multicausal y derivado de la vulnerabilidad sistémica. Lo cual incluye atención de aspectos de disponibilidad de alimentos, brecha tecnológica, educación nutricional, tele salud, tecnología de monitoreo de pacientes y condiciones adecuadas de vivienda y saneamiento, ingresos, seguridad hídrica, entre otros. Es preciso elaborar planes de intervención específicos, de acuerdo a la época del año, características particulares del territorio, la comunidad y la familia.

El área piloto de intervención será en las áreas de trabajo priorizadas por el Instituto Biosfera, La Reservas de Biosfera Sierra de las Minas y Cuenca Lago Atitlán, asi como, Complejo volcánico Fuego y Acatenango y departamentos priorizados a nivel nacional, tal como Guatemala, Sacatepéquez, Chimaltenango, Alta Verapaz y Chiquimula.

Además, basado en el aprendizaje anterior se contará con aprendizaje y capacidades técnicas y de gobernanza para atender a población afectada o expuesta a otro tipo de crisis humanitarias derivadas de desastres. Entre las que destacan terremotos, incendios forestales, inundaciones, sequías, erupciones volcánicas, heladas etc. Todas las anteriores generan similares demandas al momento de atender emergencias de parte de la población y comunidades afectadas. Este tipo de crisis humanitarias serán a partir del tercer año de trabajo de Instituto Biosfera y con una modalidad de colaboración con otras entidades y organizaciones pertinentes.

El marco metodológico de intervención para los desastres antes mencionados es similar en sus fundamentos. Basados en el mejor conocimiento científico y aplicaciones de tecnología de vanguardia se conforma el sistema de atención de inseguridad alimentaria y atención de crisis humanitarias, siguiendo el siguiente marco metodológico.

a) Conocimiento de riesgo: De acuerdo a nuestro marco metodológico, en términos muy simples, el riesgo se define como la probabilidad de ocurrencia y sus efectos de un evento dañino (a la población o biodiversidad). El nivel de riesgo a eventos de hambre o casos de inseguridad alimentaria aguda se determina analizando la interacción entre amenaza multifactorial y vulnerabilidad socioal-ecológica.

En tal sentido, para el análisis de las amenazas y la capacidad predictiva de su ocurrencia, es imprescindible integrar y analizar estadísticas históricas. Derivado de esto se determinan los sujetos con mayor exposición, así como indicadores sociales, económicos y biofísicos. A partir de lo anterior se derivan los niveles de alerta temprana.

b) Sistema de monitoreo e integración de variables e indicadores priorizados: Subsistema institucional de monitoreo y documentación de casos. Es necesario, a partir de coordinación institucional, contar con supervisores de casos y una red de comunicación.
Subsistema de mapeo geoespacial y datos socioeconómicos. Es necesario desarrollar un sistema de monitoreo geoespacial, tanto a nivel local, con pequeños vehículos no tripulados (drones), como a nivel regional, con la implementación de un radar climatológico.
Toda la información anterior se integra y almacena adecuadamente en bases de datos especialmente diseñadas para su utilización posterior, por ejemplo, la generación de aplicaciones y modelos biofísicos útiles para la generación de alertas tempranas. Esto requiere una capacidad importante de almacenamiento de datos y recursos informáticos de procesamiento de información digital.

c) Análisis de información, determinación de niveles de alerta y comunicación: Basados en el conocimiento del riesgo, especialmente de los insumos matemáticos sobre amenazas priorizadas, y con el apoyo de medios informáticos; se construye un subsistema de análisis y modelación de la información.

A partir de lo anterior se desarrollan y perfeccionan continuamente plataformas informáticas de visualización y difusión de información geoespacial y las alertas correspondientes.

d) Atención de emergencias y seguimiento de mediano y largo plazo: Este componente se basa en el desarrollo y seguimiento de protocolos de atención de emergencias. Sin embargo, debido a la complejidad del seguimiento de emergencias alimentarias agudas, es necesario también generar protocolos de seguimiento de mediano y largo plazo que sean específicos para familias y comunidades atendidas. Por ejemplo, para evitar la recurrente recaída de pacientes con desnutrición aguada es necesario una intervención sistémica de la familia y comunidad. Dicha intervención de apoyo puede incluir, seguridad hídrica, acceso a energía, mejoras significativas a la vivienda, ingresos estables, disponibilidad de alimentos, educación enfocada en nutrición y patrones culturales, accesos a sistemas de salud, saneamiento comunitario, disminuir brecha tecnológica, etc.